El tema religioso en el mundo académico y universitario

Escrito por  Arquidiócesis de Xalapa

Cada año por estas fechas del inicio del curso escolar las pequeñas y grandes ciudades reciben a cientos de jóvenes que retoman sus estudios de secundaria, preparatoria y universidad. Estas ciudades cuentan con la estructura para albergar a estos estudiantes y ofrecerles otros servicios.

Más allá de los servicios que estas ciudades ofrecen a los jóvenes estudiantes, la vida misma de estas localidades se ve beneficiada por las características y capacidades de estos jóvenes que vienen de pueblos y comunidades donde se les inculcan hábitos y valores relacionados con la cultura y la tradición de nuestros pueblos.

Este perfil de los jóvenes relacionado con los valores y la experiencia de familia también se enriquece por la dinámica y el ritmo que la vida de la ciudad le aporta los jóvenes, así como por el reto que representa mantenerse en las convicciones y valores aprendidos.

En el caso de las tradiciones y su vida de fe, muchas veces sus valores y sus hábitos son cuestionados en el ambiente académico y no necesariamente por una metodología científica, sino por prejuicios personales o visiones ideológicas que descalifican de diversas maneras el hecho religioso.

Desde luego que también la religión tiene que pasar por el análisis científico y por la discusión metodológica, pero hace falta que el método racional que se aplica en la universidad y en los centros educativos no venga rebajado cuando se traten temas de religión o cuando se critique la vida de la Iglesia, porque muchas veces se habla muy por debajo del status científico que sobre todo debe garantizar el mundo universitario.

Ahora que deseamos que los jóvenes se mantengan en sus valores y convicciones hace falta salvaguardar los valores inculcados por la religión y la formación con enfoque humanista que las familias les han ofrecido a sus hijos. En muchas ocasiones y como producto de prejuicios e ideologías se les arrancan sus valores a estos jóvenes pero no se les inculcan bases sólidas con las que puedan enfrentar los desafíos actuales.

En la universidad y en los reconocidos centros educativos la discusión sobre temas religiosos no se puede hacer por abajo del nivel científico que se espera. Cuando se parte de un estatuto científico la discusión de temas religiosos se hace incluso apasionante, pero cuando la crítica y la descalificación de la religión proceden de prejuicios personales e ideologías corremos el riesgo de desdibujar el método científico que es una de las principales inspiraciones del mundo académico y universitario.

Pbro. José Juan Sánchez Jácome
Comunicación Social

Noticia: 
Nacional