Santas Irmina y Adela

Date: 
Jueves, Diciembre 24, 2020
Clase: 
Santa

DE ACUERDO CONla tradición, la princesa Irmina, de quien se dice que fue hija de San Dagoberto II, había sido prometida en matrimonio al conde Hermán. Ya estaban hechos todos los preparativos para la boda en la ciudad de Tréveris, cuando uno de los hombres que estaban al servicio de la princesa y perdidamente enamorado de ella, tendió una celada al conde sobre un despeñadero vecino a la ciudad, se arrojó sobre Hermán con inaudita saña, lucharon los dos a brazo partido y ambos cayeron abrazados en el precipicio.

Tras este trágico epílogo de sus proyectos, Irmina obtuvo la autorización de su padre para ingresar a un convento que el propio Dagoberto había fundado o reconstruido en las proximidades de Tréveris. Santa Irmina fue una celosa colaboradora en los trabajos misioneros de San Wilibrordo y, en el año de 698 le cedió la mansión en la que él fundó el famoso monasterio de Echternach. Se afirma que aquel donativo lo hizo como una muestra de reconocimiento cuando San Wilibrordo contuvo milagrosamente una epidemia que había azotado a su convento y causaba muchas víctimas. Eso es todo lo que se sabe de cierto sobre Santa Irmina.

Santa Adela, otra hija de Dagoberto II, se hizo monja a la muerte de su marido Alberico. Muy probablemente esta Adela sea la viuda Adula que, entre los años 691 y 692, vivía en Nivelles con su pequeño hijo, el futuro padre de San Gregorio de Utrecht. Adela fundó un monasterio en Palatiolum, la actual ciudad de Pfalzel, cerca de Tréveris; fue la primera abadesa del mismo y lo gobernó con prudencia y santidad durante muchos años. Parece ser que Adela se encontraba entre los discípulos de San Bonifacio, y una de las cartas que figuran en la correspondencia de este santo, firmada por la abadesa Aelfleda de Whitby y dirigida a una abadesa Adola, pertenecía indudablemente a Santa Adela. A Santa Irmina se le menciona en el Martirologio Romano, pero el culto popular que se rinde a Santa Adela nunca ha sido confirmado y no tiene conmemoración litúrgica.

Butler Alban - Vida de los Santos