¡QUISIERA QUEDARME PERO YA DEBO IRME!

2012-03-25 Radio Vaticana
(RV) Nuestra enviada especial nos informa sobre el encuentro de Benedicto XVI con los niños, lleno de ternura y alegría: “Mis pequeños amigos” los llamó cariñosamente el Papa a todos, sin excluir ninguno, en un amoroso y particular abrazo hacia los que sufren por el abandono, la violencia y el hambre… En el encuentro del Santo Padre con los pequeños crisoles de fe. Dos constantes significativas de esperanza en esta visita del Santo Padre al Continente: Los niños, y el vivo recuerdo de los pueblos que han hecho posible que México hoy tenga una identidad. Lo que vimos en la Plaza de la Paz frente a la Casa del Conde Rul donde el Papa celebraba la visita de Cortesía al Presidente de la República mexicana fue una imponente cuanto impresionante demostración de virtuosismo a quien ama el arte. Lo que vimos: los niños interpretaron música para el Sucesor de Pedro en una explosión de color: verde bandera, blanco, azul añil, amarillo canario y rosa mexicano, como lucecitas que iluminan en la noche. Tremenda sorpresa nos hemos llevado al ver a chicos y jóvenes haciendo vibrar las cuerdas de violines y violoncelos. Fue como una explosión de sentimiento contenido en música. En una calle repleta de gente en su mayoría de niños, escuchar corear con voz blanca “esta es la juventud del Papa”, nos ha hecho vislumbrar que este País lleva marcada en su destino precisamente la esperanza. Lo constatamos cuando Su Santidad les dijo “La paz esté con ustedes” y la ovación interrumpió al Papa para confirmar que la palabra paz adquiere un significado cuando se tiene sed de ella. Evocamos el germen que ha injertado el Papa en la conciencia de estos niños citando sus palabras “Deseo elevar mi voz invitando a todos a proteger y cuidar a los niños, para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza. Ustedes, mis pequeños amigos, no están solos”. Desde la ciudad de León de los Aldama, para Radio Vaticano, Patricia Jáuregui Romero
CdM